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Casas prefabricadas en Mallorca: guía para construir la tuya
Construir una casa prefabricada en Mallorca ya no significa renunciar a la arquitectura ni a la calidad. Significa elegir un sistema industrializado (en nuestro caso, una estructura prefabricada de entramado ligero de madera) que se fabrica con precisión y se monta en obra sobre una cimentación de hormigón. Lo demás no cambia: la parcela tiene que permitirlo, la vivienda necesita proyecto y licencia, y la obra tiene que cumplir el Código Técnico de la Edificación como cualquier otra.
En esta guía repasamos, en orden, lo que conviene saber antes de empezar. Está escrita desde la experiencia de una constructora en Mallorca, pero no sustituye al consejo de tu arquitecto ni a la información de tu ayuntamiento, que es quien tiene la última palabra sobre tu parcela.
Qué es (y qué no es) una casa prefabricada
Cuando hablamos de casas prefabricadas en Mallorca hablamos de viviendas permanentes, ancladas al terreno y pensadas para durar, no de casas móviles ni de construcciones provisionales. La palabra «prefabricada» describe cómo se construye la estructura, no cómo se ve la casa.
En el sistema que proponemos, muros, forjados y cubierta se fabrican en taller como paneles de entramado ligero de madera y llegan a la parcela listos para montar. Sobre esa estructura se colocan el aislamiento, las carpinterías, las instalaciones y los acabados que defina el proyecto: piedra, revoco, madera… La imagen exterior puede ser mediterránea, contemporánea o más tradicional, como puedes ver en nuestras casas modulares de referencia.
Un error frecuente es pensar que una casa prefabricada no necesita licencia. Una vivienda es una edificación y necesita la misma licencia urbanística que una casa construida de forma tradicional. El sistema constructivo no cambia las reglas del suelo.
Primero, la parcela
Antes de pensar en metros o en acabados hay que saber qué se puede construir en tu terreno. Eso lo decide el planeamiento urbanístico de cada municipio, dentro del marco de la Ley 12/2017, de urbanismo de las Illes Balears, y del planeamiento territorial de Mallorca.
Suelo urbano
Si la parcela es un solar en suelo urbano, el planeamiento fija los parámetros que tendrá que respetar el proyecto: edificabilidad, ocupación, altura, separaciones a linderos y, a veces, condiciones estéticas. Lo prudente es pedir al ayuntamiento la información urbanística de la parcela antes de comprarla o de encargar el proyecto.
Suelo rústico
En suelo rústico las condiciones son mucho más restrictivas. En muchas categorías de suelo no se admite una vivienda nueva y, donde sí, se exigen parcelas de gran superficie, condiciones de integración en el paisaje y una tramitación más larga, que puede incluir informes de otras administraciones. La normativa balear sobre suelo rústico se ha modificado varias veces en los últimos años, así que conviene que un técnico compruebe la situación concreta de la finca antes de tomar decisiones.
Accesos y suministros
Hay que revisar también los accesos (un camión y una grúa tienen que poder llegar a la parcela), las acometidas de agua, electricidad y saneamiento y las posibles afecciones: costas, carreteras, patrimonio o espacios protegidos. En una isla, además, la logística de los materiales se planifica con antelación.
Proyecto, visado y licencia
Con la parcela clara llega el proyecto. Una vivienda unifamiliar necesita un proyecto redactado por un arquitecto que cumpla el Código Técnico de la Edificación (CTE): seguridad estructural (con un documento básico específico para las estructuras de madera), seguridad en caso de incendio, salubridad, protección frente al ruido y ahorro de energía.
Algunas claves de esta fase:
- Estudio geotécnico. Describe el terreno y sirve para dimensionar la cimentación.
- Visado colegial. El proyecto de ejecución de una edificación es uno de los trabajos que deben visarse en el colegio profesional correspondiente.
- Licencia urbanística de obra mayor. Se solicita al ayuntamiento con el proyecto. Los plazos de tramitación dependen de cada municipio y de la complejidad del expediente.
- Eficiencia energética desde el diseño. El proyecto justifica el cumplimiento del documento básico de ahorro de energía (DB-HE) y la calificación energética prevista.
Si todavía no tienes proyecto ni arquitecto, podemos encargarnos de gestionarlos y coordinar todo el proceso hasta la entrega.
La obra: cimentación, montaje y acabados
La construcción de una casa prefabricada sigue un orden muy claro:
- Cimentación. Replanteo sobre la parcela y losa de hormigón.
- Estructura prefabricada. Montaje de muros, forjados y cubierta de entramado ligero de madera.
- Cerramientos. Fachada, carpinterías y aislamiento.
- Instalaciones y acabados. Electricidad, fontanería, climatización, cocina, baños y revestimientos.
- Revisión y entrega. Comprobación de acabados y documentación acordada para la entrega.
La obra en seco es más limpia y depende menos de la meteorología. Su plazo depende de la superficie, la complejidad, los accesos, los suministros y el alcance de cada vivienda, y se fija por contrato antes de empezar, contando desde el inicio de obra con licencia concedida y terreno preparado. El diseño, la tramitación de licencias y los trabajos previos no entran en ese plazo.
Durante la obra intervienen también la dirección facultativa y la coordinación de seguridad y salud, como en cualquier edificación.
El final de obra
Terminada la construcción, la documentación importa tanto como los acabados:
- Certificado final de obra, firmado por la dirección facultativa y visado.
- Certificado de eficiencia energética del edificio terminado, regulado por el Real Decreto 390/2021, que se registra ante la comunidad autónoma y acredita la calificación de lo realmente construido.
- Licencia o comunicación de primera ocupación ante el ayuntamiento, con la documentación que exija. Desde 2024 sustituye a la antigua cédula de habitabilidad de primera ocupación (Ley 7/2024 de las Illes Balears) y es la que se pide para contratar los suministros.
También conviene informarse de las garantías que establece la Ley de Ordenación de la Edificación, como el seguro decenal de daños estructurales, y de las excepciones que contempla para quien construye una única vivienda para uso propio. Tu notario o tu asesor te dirán cuál es tu caso.
Presupuesto: qué pedir para poder comparar
Comparar presupuestos de casas prefabricadas solo tiene sentido si comparan lo mismo. Pide que quede por escrito:
- Qué incluye «llave en mano». En nuestro caso, la vivienda terminada con cocina amueblada, baños completos y escaleras cuando son necesarias, según la memoria de calidades.
- Qué se valora aparte. Piscina y jardines son opcionales y se presupuestan por separado. La oferta detalla también servicios técnicos, impuestos y demás conceptos.
- Si el precio es cerrado. Nuestro presupuesto es cerrado y se firma por contrato para el proyecto, las calidades y el alcance acordados.
- Cómo se gestionan los cambios. Cada modificación se acuerda por escrito, con su precio y su efecto en el calendario, antes de ejecutarla.
- Cómo se paga. El contrato define importes, hitos y condiciones de pago de cada fase.
Con la información de tu parcela, la superficie que buscas y tus necesidades, preparamos una primera propuesta.
Por qué trabajar con una constructora en Mallorca
Una casa prefabricada se fabrica con precisión, pero se construye en un lugar concreto. Conocer los ayuntamientos, los oficios, los accesos y la logística de la isla evita problemas. En Proyectos y Gestión 360 tienes un único interlocutor desde la primera conversación hasta la entrega de llaves, y Alejandro Castells, nuestro CEO, dirige cada obra en persona.
Si quieres seguir leyendo, te recomendamos cómo se llega a la calificación energética A y las diferencias entre una casa modular y una obra tradicional. Y si ya tienes parcela, cuéntanos dónde está y pide tu presupuesto.

